Colección Extrarradio

En los extrarradios de nuestro corazón, se hace fuerte el odio. Fuego al cielo de los cuervos.

Ritmos de resistencia
El corazón del sapo


Verano 2022

Recopilación de escritos y otros apuntes

Claudio Lavazza

Las revoluciones no son un juego de niñxs, ni un debate académico en el que solo chocan las vanidades, ni un carrusel literario en el que sólo se vierte tinta. La revolución es la guerra, y quien dice guerra, dice destrucción de hombres y cosas. Es indudablemente molesto para la humanidad que no haya inventado todavía un medio más pacífico de progreso, pero hasta ahora todo lo nuevo en la historia sólo se ha llevado a cabo realmente después de recibir el bautismo de sangre

M. Bakunin
En colaboración con la Imprenta Autogestionada Caballito de Batalla y el colectivo Borrokan de apoyo a Claudio Lavazza.

Los escritos de Claudio Lavazza, escogidos para esta recopilación, son pasajes de la historia de quiénes se enfrentan y resisten al azote del Estado y del Capital, sin resignarse al inmovilismo o al hecho de ser simples espectadores. Son testimonios en primera persona y sin ninguna duda muestran que el estado de las cosas se puede subvertir y para eso es necesario la autoorganización «[…] las formas organizativas mínimas que puedan multiplicarse. Y esta forma, a falta de una palabra mejor, es el grupo de afinidad […]» que estén dispuestos a superar ciertos lastres impuestos por años de derrotismo. «[…] el grupo de afinidad se realiza en la acción. Y estxs compañerxs han transformado algo, han reunido los elementos mínimos necesarios para transformar la realidad de alguna manera, y al hacerlo también han transformado algo dentro de ellxs mismxs, en cuanto a conocimiento […]». Como muestra: un botón. Claudio siempre ha encontrado cómplices en el largo camino que ha recorrido en la guerra social, donde nunca ha dejado de apostar por el enfrentamiento directo contra el dominio y sus formas de ejercer el control y extender la alienación. La historia de Claudio es la de un hijo de la clase obrera que desde bien joven toma conciencia de lo que le rodea y sobre todo de la amenaza que le cierne, toda una vida de explotación laboral. Lo que le lleva rápidamente a desarrollar el sentido de la solidaridad revolucionaria como manera de relacionarse de igual a igual entre lxs explotadxs, con quiénes le unirá un compromiso de lucha que se mantiene a día de hoy.
En un contexto de guerra contra el Estado, toma parte con los grupos que van más allá de la toma del poder. En los frentes de lucha que se implica y participa activamente, y es donde logra vivir grandes momentos en los que el Estado y el Capital son golpeados sucesivamente con mucho ingenio. Algunos golpes son conocidos, como el rescate de compañeros de la cárcel de Frosinone o el atraco al Banco de Francia en Saint-Nazaire. Otros nunca se sabrán, fruto de su larga trayectoria en clandestinidad, dieciséis años. De la vida de Claudio conocemos, desgraciadamente, episodios en los cuales el enemigo lo ha capturado o lo han juzgado, en la mayoría de casos en fuga o rebeldía. De hecho, su Autobiografía de un irreductible está escrita y publicada después de la fuga fallida, en la que es apresado en Córdoba tras un atraco. Si esa acción no hubiese salido mal, probablemente ni siquiera conoceríamos la mayoría de los hechos relatados con anterioridad de 1996.
Lleva casi 28 años enfrentándose al sistema penitenciario con una actitud militante y combativa, compartiendo sus reflexiones con el entorno anarquista implicado en las movilizaciones y huelgas llevadas a cabo al otro lado de los muros. Pero, participando también a este lado con sus ideas y pensamientos en procesos colectivos, así como en revistas y periódicos, Claudio nunca ha dejado de proponer y provocar debates en el movimiento de apoyo a presxs, desde una visión positiva y realista. Partiendo de la mirada revolucionaria de que la cárcel es otro espacio de confrontación, en el que las posibilidades son mucho menos factibles, él mismo nos recuerda: «Manteneros fuertes y libres porque la mejor manera de luchar contra el sistema y las cárceles es no entrar nunca».

Anarquistas de Prometeo. Primavera de 2022.



Otoño 2023

Asturias, Octubre 1934

La Revolución sin Jefes

Ignacio Díaz

Por sí misma, la verdad no es absolutamente una potencia, digan lo que quieran los fabricantes del racionalismo. Por el contrario, es preciso que ponga el poder de su lado o que se ponga del lado del poder; de lo contrario, perecerá siempre.

Nietzsche. El Anticristo, maldición sobre el cristianismo, 1888.

Negar que la actitud de la clase trabajadora sea
revolucionaria, es negar la evidencia y la necesidad. Los
trabajadores quieren la revolución y no otra cosa. Se
equivocan quienes entiendan y hagan como que entienden
que las actitudes proletarias, por las huelgas generales
que acaban de desarrollarse en Madrid y en Asturias,
tienen otra finalidad que ensanchar las brechas por
donde el Estado capitalista se desangre.

Unos cuantos…
Avance, 12 de septiembre de 1934

Estamos convencidas de que la reedición de este libro1 es más que necesaria, teniendo en cuenta la exhaustividad del trabajo del autor sobre la insurrección de octubre de 1934 y la claridad con que expone las experiencias de esta Revolución sin jefes. Pero, sobre todo, porque recoge y documenta la capacidad de confraternización de la militancia ante la ausencia de dirigentes, el aumento de su autonomía ante todas las adversidades, lo sublime de sus intentos revolucionarios hasta el último suspiro y sus intenciones de pasar cuentas, sin complejos, contra quienes se habían creído impunes, hasta ese momento…
La revolución de octubre de 1934 encarna la hermandad de sus implicadxs, con su UHP: Uníos Hermanos Proletarios, pero también, el modo en que se arman las complicidades, y así se van superando los obstáculos materiales, compartiendo sobrados ingenios, al servicio de la causa común: La Revolución.
Mientras los dirigentes de los Comités Revolucionarios renuncian a sus deberes y huyen como pérfidos, el embate de la verdadera libertad se enfrenta contra el enemigo de clase. Pero también contra las órdenes de volver a la normalidad, el retorno a la miseria del trabajo y el salario, a la explotación y la sumisión. La dirigencia, con su falta de compromiso y arrojo, opta por la huida. Mientras tanto, a lxs otrxs, a lxs aguerridxs, les esperará la muerte, la tortura o años de prisión y el exilio, un precio que los dirigentes no estaban dispuestos a pagar, a pesar de que algunos de ellos en su huida se llevan el dinero expropiado por los revolucionarios, en el Banco de España de Oviedo.
Hoy día, a pesar de que han empeorado las condiciones de lucha de lxs explotadxs y de lxs excluidxs, se siguen sucediendo encuentros en los que se rompen las normas y la paz social. Esto da paso a la autoorganización en los momentos en los que la revuelta pasa por encima de las organizaciones o los partidos políticos, y sus líderes o portavoces quedan retratados como agoreros, los aguafiestas que nadie quiere en el baile. Es habitual verlos haciendo llamamientos al orden o sacándose de la manga el recurso de señalar a provocadorxs o incontroladxs, refiriéndose a esxs que renuncian a su encausada protesta o a quienes traspasan los límites que sus autoritarios caprichos imponen. Es un placer verlos perdidos ante la posibilidad de sentirse superados por un ritmo que no saben seguir y verlos buscar excusas para no ir más haya de lo permitido, en este teatro donde solo simulan radicalidad.
¿Por qué merece la pena seguir intentando mejorar nuestras prácticas? Buscar nuevas formas de acción directa para encontrar más complicidades con quienes, como nosotrxs, sienten y aspiran a algo más que a un momento de desahogo, es más que necesario, pues la revuelta necesita encontrar la forma en la que se transforme en insurrección y una vez ahí, profundizarla, hasta extenderla más allá de los límites que tenemos interiorizados.
El entusiasmo por cambiar el orden de las cosas permanece vivo entre quienes no soportamos este mundo de miseria, y día a día miles de gestos rebeldes nos indican que las aspiraciones de acabar con la explotación y todas las opresiones son concretas y reales.
En palabras de Javier Bueno:

«Lo que no sea afirmar esa actitud, empujarla con la fuerza de los hechos y darle color con el vaho de la sangre, es dejar morir la insurrección de octubre, entre flores de trapo, a manos y ripios de interesados y huecos panegiristas».

Anarquistas de Prometeo.
Otoño 2023

[1] La primera edición (ya descatalogada) del año 2014, fue obra de la extinta editorial Muturreko Burutazioak. (N. de lxs E.).



Primavera 2024

Grupos Autónomos Revolucionarios Internacionalistas

No les acusamos de nada, ellos también son coherentes con su lógica, pero al menos esperamos que al próximo de nosotros que caiga no se les ocurra llamarlo camarada, porque como ya queda dicho no hacemos distinción entre los partidos que pregonan la necesidad del Estado. Que sepan esos cerdos que los atacaremos (y no solamente a través de la revista) con la misma alegría con la que atacamos a la policía.

Grupos Autónomos de Intervención, 1974

«[…] Los estados mayores de los partidos trataban de
despegarse de la violencia, en busca de una respetabilidad
pactante de la futura llegada de la democracia a España.
Eso no quiere decir que no nos tragáramos aquel cadáver
como un sapo y que no fuera necesaria mucha verbalidad
para hacerlo digerible».

Manuel Vázquez Montalbán

Hace cincuenta años, un 2 de marzo, a las 9:45 horas, la justicia franquista asesinó con el garrote vil a Salvador Puig Antich en La Modelo de Barcelona. Tenía veintiséis años. Heinz Chez,1 corrió la misma suerte en la cárcel de Tarragona, unos minutos antes que Puig. Y fue enterrado en la fosa común del cementerio de Tarragona. Tenía treinta años.
En el recuerdo colectivo, Puig Antich sigue siendo un «mártir» y Heinz Chez un olvidado. «Nadie escribió sobre Heinz. Apenas unas líneas en algunos periódicos. Heinz es el desconocido, el problemático, en una palabra, el preso común. Heinz pertenecía a esos rebeldes inciertos, a esos revolucionarios Sam, sin dogma ni capilla, que inquietan y asustan a los terratenientes burgueses y confunden a la izquierda (las izquierdas), en los que les cuesta reconocerse. Salvador al menos tenía la ventaja de ser clasificable. Era anarquista». 2
Puig Antich no libraba la misma batalla que Heinz y, sin embargo, fue ejecutado por el mismo enemigo, la misma escoria. Esta es una señal inmutable, la señal de que no hay ilegalidad, que no sea un peligro para el orden establecido, y un peligro para las sociedades represivas.
Nosotrxs seguiremos recordando a ambos. Pero insistimos en que no basta con recordar a las luchadoras asesinadas sin darles vida mediante las ideas y las prácticas, porque son las que nos hacen seguir enfrentando al Sistema que los asesinó. No dejaremos que los demócratas los utilicen para lavarse la conciencia y evadir sus responsabilidades, aunque si dejamos que borren sus luchas, podrán recuperarlos como unos de los suyos. De nada sirven actos de homenaje si se les despoja de sus acciones y sus pensamientos, ya que tienen que ir junto a la memoria viva, la que hace que cada día sea una nueva oportunidad en el combate contra el Capital, y no para sacarlos de la capilla cada marzo y pasearlos como santos rodeados del espectáculo de una concurrida procesión.
Este libro, está armado con la intención de dar a conocer las experiencias llevadas a cabo en la coordinadora de Grupos Autónomos Revolucionarios Internacionalistas (GARI), y profundizar en sus intervenciones, que tenían como objetivo neutralizar las penas de muerte que el Estado
franquista prometía llevar a cabo contra Oriol Solé Sugranyes y Josep Lluís Pons Llobet, ex militantes del Movimiento Ibérico de Liberación (MIL).
Los GARI no esperaron nada ni a nadie para luchar por lxs compañerxs presxs. Tal como se pusieron en marcha se autodisolvieron, entre las luchas, dejando un buen número de acciones en varios países (Francia, Italia, Suiza, Holanda, Alemania y Bélgica) y muchas reflexiones sobre sus acciones e ideas. La mayoría de los comunicados y textos que aparecen en este libro, lo hacen por primera vez en castellano, lo que para nosotrxs es un placer, y hemos disfrutado en los procesos de selección, traducción y edición.

Anarquistas de Prometeo
Primavera de 2024


[1] Georg Michael Welzel. El 6 de septiembre de 1973, un consejo de guerra en Tarragona le condenó por herir a un guardia civil y matar a otro.
[2] Serge Livrozet, en Le CAP #15, marzo de 1974. Periódico del Comité d’Action des Prisonniers.